Huye

Relato que escribí para colaborar en el proyecto de M.Floser

Presente físicamente y ausente espiritualmente. Rodeada de individuos que vocean sin aportar nada interesante. Presionada a permanecer callada y con una amplia, pero falsa, sonrisa.

Soñando con plantar los pies en otro lugar. Sin medios para llevarlo a cabo. Anhelando el aire fresco otoñal y la humedad de la noche. Pasando las horas y viendo las caras deformarse por el consumo del alcohol y el egocentrismo, que no callan nunca.

Bocas llenas de comida, que meten sin parar en su estomago, y de estupideces que alimentan las cabezas de otros.

Mirando hacia la ventana y soñando con un escape inmediato. Veo la bicicleta de un individuo apoyada en la pared del edificio añejo de enfrente. Aquel chico habla con otra persona y, de repente, me mira. Me muestra una leve sonrisa y, con ese diminuto pero conciliador gesto, me invita a escapar. Perderme por la ciudad de noche de la mano de alguien desconocido que pueda ofrecerme lo que la multitud que me rodea no es capaz de darme.

Levantarme de la mesa. Caminar hacia la puerta. Coger mi abrigo y ponérmelo. Abrir la puerta sin despedirme y olvidarme de todos aquellos indeseables rostros. Una acción fácil pero, a la vez, tan difícil. Y soy incapaz de poder hacerlas.

Me arrepentiré eternamente. Lo sé.

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3 comments

  1. Muchas gracias por la mención y por tu relato. Siempre que quieras participar, solo tienes que mirar la sección para saber qué foto debe inspirarte.

    Un abrazo, Elisabeth.

    Me gusta

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